Cabos-Caps d'esquadra Alcoi
Decálogo de l'arrancà d'esquadra
- El cabo de escuadra, su escuadra y la banda de música son los grandes protagonistas de este acto. Hay que controlar que nadie moleste, distraiga, camine o pase por delante o por detrás, y que todo esté preparado para este momento mágico.
- El cabo llevará a su escuadra al sitio indicado para hacer l'arrancà. Hasta allí se baja caminando, sin marcar el paso.
- El cabo es quien, cuando vea que todo está preparado, da la orden al director de la banda para que comience a interpretar la marcha elegida por él o por la filà. Debe conocer al detalle la composición que le van a interpretar.
- El cabo marcará el paso a su escuadra en cuanto la banda esté interpretando la marcha, no durante la percusión previa. Si se equivoca al marcar el paso, se le comunicará muy discretamente.
- El cabo no debe pedir el aplauso del público antes de l'arrancà. Todos sabemos que nuestro público es generoso: se haga bien o mal, siempre aplaude.
- El cabo no moverá su arma antes de l'arrancà. Si lo hace, debe ser de forma muy suave y con el arma lo más baja posible, excepto las filaes Andaluces y Labradores, que llevan armas distintas.
- El cabo tendrá gran comunicación con su escuadra. Antes de este momento (aconsejable) habrá dado a la escuadra todas las indicaciones sobre cuándo levantar las armas. Él y su escuadra estarán pendientes en todo momento.
- El cabo y la escuadra levantarán las armas en el primer forte de la marcha (más que aconsejable). Si es en el segundo hay que improvisar mucho y el tiempo es oro; esta decisión solo corresponde al cabo, con el consentimiento de su filà.
- El cabo mandará arrancar a la escuadra. Una vez levantadas las armas, o al mismo tiempo, lo más urgente es arrancar rápido para que el resto de filaes puedan hacer sus arrancaes sin problemas.
- El cabo no se separará de su escuadra. Le dará un margen de dos a tres metros, y de cuatro si hay cabo batidor. El cabo marchará siempre por el centro de su escuadra.
Este decálogo es orientativo: solo marca las pautas aconsejables para una buena arrancà. No queremos que se entienda como dogma ni como ley, sino como unas normas que siempre se han utilizado y que, con los años, parece que se han olvidado.
Cumplir este decálogo no garantiza el éxito de una arrancà: hay que añadir, nada más y nada menos, el arte del cabo de escuadra, y ahí no hay normas ni pautas. Solamente ARTE.
Forma parte de los Cabos-Caps d'esquadra
Cuidamos al público, a las bandas y a la figura del cabo con su escuadra. Súmate.